El municipio de Xoán (ficticio) está situado en el extremo oeste de la provincia de A Coruña (Galicia), en la más alta de las Rías Baixas y formando parte de la llamada Costa da Morte.
El Municipio de Xoan es uno de los más pequeños de Galicia, con una extensión de 4.6 km2 y una población de unos 1.000 habitantes. Está constituido por dos parroquias, San Marcos de Xoan (zona urbana) y San Pedro de Xoan (zona rural).
Este Municipio se encamina a contribuir a la configuración de una sociedad más justa y adaptada a las necesidades y servicios de todos.
Hay que delimitar bien los aspectos que desean analizarse y se concretan en dos objetivos:
- En primer lugar se intenta un acercamiento a los aspectos sociodemográficos: cuántos son los minusválidos que residen en el municipio de Xoán, qué diferencias existen en relación al sexo, en qué edades se concentra el mayor número de minusválidos y qué porcentajes nos arrojan estos datos en relación a la población general.
- Un segundo objetivo sería la aproximación a los aspectos vivenciales, a través de los datos que nos aportan las personas relacionadas con el tema, y las opiniones de los propios afectados por algún tipo de minusvalía física, a base de entrevistas.
DATOS DEL CENSO DE MINUSVALIDOS: * Total discapacitados: 250
DISTRIBUCION POR SEXO:
* Mujeres: 100
* Hombres: 150
DISTRIBUCION POR EDADES:
* Mayor de 16 a 30 años: 80
* De 31 a 50 años: 70
* De 51 a 64 años: 50
* Más de 65 años: 50DISTRIBUCION POR TIPO MINUSVALIA:
* Minusválidos físicos: 62,9%
* Minusválidos psíquicos: 25,3%
* Minusválidos sensoriales: 11,8%
PORCENTAJE POBLACION DISCAPACITADA: 25%
Según estos datos se pueden observar algunas notas características:
El claro predominio de minusválidos físicos sobre cualquier otra minusvalía. Esta constatación se ve reforzada por la mayor facilidad para cualquier persona en detectar las minusvalías físicas sobre otro tipo de minusvalía de tipo sensorial o psíquico. Pero hay otra razón no menos determinante y es el perjuicio que existe sobre minusvalías de tipo psíquico, hasta el punto de no declararla aún a costa de privarse de las ayudas que pudiese recibir, por lo que en nuestra sociedad supone aparecer públicamente como incapacitada por este tipo de minusvalía. Es muy posible, y una realidad, que muchas personas se nieguen a ser censadas como minusválidas por el temor de las repercusiones de tipo social y laboral que puedan padecer, considerando que dichas afecciones psíquicas pueden ser temporales y por tanto reversibles, circunstancia que repercute decididamente en la no declaración y por tanto en el menor número.
Entre los minusválidos físicos hay más varones que mujeres, al menos estadísticamente. Una razón explicativa es la mayor propensión por parte de los hombres a declararla en función de su actividad laboral. Las mujeres son mas remisas a la hora de la declaración puesto que, una gran mayoría de mujeres y sobre todo en la demarcación objeto de estudio, trabajan en las tareas domésticas del hogar, y para dichas tareas no se tiene en cuenta y menos a niveles de rentabilidad económica, el que puedan estar afectadas por algún tipo de minusvalía, sobre todo si no es excesivamente grave. Cabe también señalar que en muchos casos la minusvalía procede de accidente laboral y las más altos porcentajes de trabajos con riesgo se encuentran entre la población masculina y todavía son bastante los hombres que sufrieron en nuestro país una guerra y quedaron afectados fisicamente por ella.
Con respecto a la edad, el mayor número se concentra en las edades de 16 a 30 años, seguido del grupo 31-50, debido indiscutiblemente a ser la época central de la ocupación laboral, con un riesgo más elevado de accidentes de todo tipo. Son las edades en las que se plantea una mayor responsabilidad social que implica el tener que mantenerse en rendimiento para conseguir una mínima economía que al no poder lograrla por dificultades de minusvalía, se recurre a reconocimientos que la declaren y cataloguen para recibir las prestaciones y ayudas de carácter económico que las sustituyan. Es también en estas edades donde se estabiliza más la población, ya que en edades más avanzadas es normal aumente el número de defunciones, así como en edades más tempranas y con mayor impacto en este sector de población lógicamente más vulnerable.
Las entrevistas llevadas a cabo tanto con los representantes de la Federación de Asociaciones de los Minusválidos Físicos de Xoán, como con los responsables de los organismos públicos que tienen que ver con el tema, han permitido llegar a conocer y entender cuáles son las situaciones concretas de este sector de población, así como de qué forma ellos mismos consideran deben tenerse en cuenta los problemas que padecen.
Al plantear abiertamente su conflictividad y problemas, pretenden darse a conocer más y mejor en vistas a una mayor atención de parte de los organismos competentes encargados de administrar los medios que se destinan a mejorar su calidad de vida.